Deuxfauves

Texto original en español
Deuxfauves es un nombre francés que significa «dos fieras», aunque yo nunca lo he pronunciado siguiendo estrictamente la fonética francesa. Lo digo tal como se lee en español: «Deux Faubes», todo seguido. Su pronunciación en francés sería algo parecido a «Du-fob».
Algo similar ocurre con marcas o palabras extranjeras como Google (Gú-gol), Nike (Nai-ki) o Loewe (Lué-be): conocemos su origen, pero, al incorporarlas a nuestro idioma, terminamos adaptando su pronunciación de una manera natural. Para mí siempre ha sido Deux Faubes.
El nombre nace directamente de mi fascinación por el fovismo, una corriente artística que siempre me ha cautivado, especialmente por su uso libre, radical y casi salvaje del color.
En 1905, durante el Salon d’Automne de París, el crítico Louis Vauxcelles vio una escultura de estilo renacentista, relacionada con Donatello, rodeada de pinturas de Matisse, Derain y otros artistas. Al contemplar aquel contraste, pronunció la famosa frase «Donatello parmi les fauves», que significa «Donatello entre las fieras». Aquel comentario, que nació casi como una crítica, terminó dando nombre al movimiento fauvista.
Cuando empecé a estudiar Diseño Gráfico, hace unos quince años, abrí un blog sobre arte y diseño llamado Matisse el Fauvista. En él ya estaba muy presente mi admiración por aquel movimiento, por el color llevado al extremo y por la libertad con la que los fauvistas rompían las reglas académicas. Me atraían especialmente esos contrastes tan intensos, ese color que a veces podía parecer arbitrario o imposible, pero que dentro de sus obras encontraba una coherencia absoluta.
Años después, cuando empecé a utilizar Instagram para mostrar algo más que mi vida personal y a compartir mis ilustraciones, cuadros y trabajos de pixel art, como la serie Humanz, necesitaba un nombre que unificara todo lo que hacía en aquel momento. Fue entonces cuando nació Deuxfauves, inspirado directamente en mi fascinación por el fovismo.
La elección de Deux está directamente relacionada con su sonoridad —y por eso me gusta mantener esta pronunciación—, muy próxima a Deus, la palabra latina para «Dios», presente en la expresión deus ex machina. En el teatro clásico, este recurso servía para resolver, mediante la intervención inesperada de una divinidad, un conflicto que parecía no tener solución. Me gustaba cómo funcionaba la idea de Deus Fauves, algo así como «el dios del fovismo», pero finalmente aquel Deus terminó transformándose en el Deux actual, dándole al nombre un nuevo significado: la palabra «dos».
Lo interesante es que Deuxfauves ha ido adquiriendo una nueva dimensión con el paso de los años. Al principio, su significado estaba ligado principalmente al fovismo y a esa forma tan radical de entender el color. Pero también conectaba con uno de los conceptos filosóficos que siempre me han inquietado: el dualismo, entendido como la existencia de dos principios opuestos y antagónicos que actúan más allá de nuestro control consciente; una idea que, además, ya está presente en el propio término deux.
Siempre me ha llamado la atención la relación entre una cosa y su opuesta, esa tensión constante entre dos fuerzas que parecen contrarias pero que, al mismo tiempo, se necesitan y se definen mutuamente: luz y oscuridad, creación y destrucción, orden y caos. No deja de ser curioso que, siendo Géminis, la idea de dos naturalezas conviviendo dentro de una misma identidad siempre me haya resultado tan cercana.
Dentro de mi proyecto actual, esa dualidad se hace mucho más evidente por el significado literal del nombre: dos fieras, dos bestias. Esto nos lleva, casi inconscientemente, a la imagen de dos kaijus enfrentados dentro de un imaginario clásico inspirado en el tokusatsu, del que nace Masked Titano y su eterna lucha entre el bien y el mal.
De esta manera, el nombre adquiere una dimensión distinta pero, al mismo tiempo, encaja perfectamente con todo lo que había hecho hasta entonces.
Por eso siento que Deuxfauves es un nombre que ha crecido conmigo. Nació como un homenaje al fovismo y al poder del color, pasó a convertirse en mi identidad artística y, con el tiempo, terminó representando también a esas dos bestias opuestas que sostienen el imaginario de todo este proyecto.
Hoy, Deuxfauves ya no es solo una referencia a un movimiento artístico. Es la unión entre el color, la dualidad y el universo que estoy construyendo.